Vicepresidente Elías Jaua
Ley Contra Desalojo Arbitrario protegerá la dignidad de las familias
En ningún momento significará una vulneración de los derechos de los propietarios de inmuebles, será una protección ante cualquier intento de arbitrariedad contra sus ocupantes.
La Ley contra el Desalojo y la Desocupación Arbitraria de Viviendas es una herramienta legal para la responsabilidad social de todos los actores, tanto propietarios como los inquilinos u ocupantes de cualquier modalidad de los inmuebles, así lo señaló este lunes el vicepresidente de la República, Elías Jaua.
Durante una rueda de prensa realizada en la sede de la Vicepresidencia, Jaua presentó a la ciudadanía un informe sobre los decretos con Rango, Valor y Fuerza, propuestos por el Movimiento de Pobladores y Pobladoras de Venezuela, aprobados por el Gobierno bolivariano a través de una Ley Habilitante promulgada por el Presidente Hugo Chávez y oficializados en Gaceta en el día de hoy.
En sus declaraciones el Vicepresidente de la República explicó que en ningún momento este decreto significará una vulneración de los derechos de los propietarios de inmuebles, será una protección de la dignidad humana de la personas y de las familias que los ocupan.
La ley en ningún caso busca amparar el delito, ni la apropiación indebida de la vivienda, sino el derecho como seres humanos que tienen los ocupantes de la misma, sin dejar de preservar el derecho que tiene el pequeño propietario de la protección de su inmueble cuando concluya el contrato, resaltó.
No prohibirá el desalojo, lo regula, para evitar que se haga de forma arbitaria y semi-feudal como aún se pretende seguir haciendo en pleno siglo XXI.
Establecerá herramientas legales que darán salida a la controversia entre arrendatario y arrendador, incluida una audiencia conciliatoria entre ambos partes antes de llegar a otras instancias. No podrá acudirse a ninguna vía judicial sin agotar estos recursos.
No obstante, con respecto a los propietarios de los inmuebles, Jaua recordó que un alto porcentaje del mercado de los alquileres no es precisamente del pequeño propietario que tiene uno o dos apartamentos, muchos de ellos no viven en el país y se manejan con grandes inmobiliarias que han desarrollado toda una estructura del capitalismo monopólico, de la compra de edificios en zonas residenciales para convertirlo en un negocio lucrativo y aprovecharse de las flexibilidades que da la legislación que ha estado en vigencia por años.